La psicología del poker

Que me esfuerce en hablar de psicología sin ser psicólogo es más que un arduo trabajo, una completa osadía. Pero si me reservo el derecho de ser por unos minutos uno de esos jugadores tramposos me guardaré un As bajo la manga y les propondré hablar sobre la psicología del jugador de poker.

Sí señores, en el poker también existe la psicología y más de la que puedan llegar a imaginar

Seguramente, ya está más que manoseado el tema de la visión del poker desde afuera entorno a esa aura de humo, vicio y peligro del naipe. Por lo tanto sólo haré una consideración a todo aquel que todavía ve este juego arrugando la frente y con el rabillo del ojo. Sí señores, en el poker también existe la psicología y más de la que puedan llegar a imaginar. Ojalá al final del artículo entiendan el porqué.

Imaginen por un momento que decido ahora mismo comprarme unas botas de alpinismo, un abrigo para el frío, un casco y unas cuantas cuerdas de escalada y les digo que tomo rumbo al Everest, a ver qué se ve desde allá arriba. Los alpinistas podrían caer en una espiral de carcajadas durante varios días. Comprensible, ¿verdad? Exactamente la misma reacción tendríamos los jugadores de poker ante alguien que crea que para esto de las cartitas sólo se necesita algo de mucha suerte.

La psicología en el poker entra en escena en el mismo momento en el que se pone dinero en la mesa. El poker sin dinero es un mero juego, algo no más allá de lo puramente lúdico. Me hicieron falta 10 minutos jugando con dinero ficticio para darme cuenta de ello. El poker con dinero se convierte en otra cosa. Me hizo falta jugar una sola mano para entenderlo.

En una mano ganarás dinero teniendo la mejor jugada o por el contrario

La magia de este juego radica en que existe la posibilidad de que alguien que no haya jugado nunca, juegue un torneo cualquiera, un día cualquiera y gane. Repito: existe la posibilidad. Pero no es la realidad del día a día.

Cuando mi entorno empezó a saber que jugaba a poker la pregunta recurrente siempre acababa siendo la misma:
– Ah! Pero..¿ganas dinero?
– Sí, claro.
– ¿Pero ese dinero es para ti, es tuyo, es real?
– Sí, del mismo valor que el que se refleja en la nómina de cualquier trabajador.

Tipos de jugadores hay tantos como tipos de personas, innumerables

Ahí empieza el interés mezclado con desconfianza, la curiosidad manchada de miedo.
Y en ese momento donde el dinero entra en escena empieza a gestarse un jugador de poker. Tipos de jugadores hay tantos como tipos de personas, innumerables. Pero una de las razones por las cuales se diferencian unos de otros, los buenos de los malos, los regulares de los ocasionales, los maníacos de los conservadores, es su apego al dinero. Antes de seguir, todos (jugadores o no) deberían tener clara una consideración: el poker es un juego, el dinero NO.

Muchos jugadores que empiezan a jugar a poker por simple curiosidad para a ver si se gana dinero con esto como dicen los que juegan, cometen el error de pensar que sólo necesitan 52 cartas y suerte. Craso error.

Paciencia, disciplina, templanza, educación, estudio, concentración, decisión, observación, son sólo unos pocos ejemplos de todos los aspectos que hay que tener en cuenta y, sobre todo controlar, antes, durante y después de sentarte en una mesa de poker, ya sea a través de un ordenador o en el Casino de cualquier ciudad. Con los amigotes no hace falta si no hay dinero de por medio, claro.

En el momento de jugar no se puede cometer el error de mirar las cartas y apostar cuando has conectado una buena mano y no hacerlo cuando sucede lo contrario. Hacer eso es, literalmente, hacer el primo. Siendo un poco extremistas y dando a la vez una visión general sobre las ganancias que esto nos reporta, cabe decir que es primordial que graben lo siguiente en su cabeza: en una mano ganarás dinero teniendo la mejor jugada o por el contrario, haciéndole creer a tu rival que la llevas. Exactamente aquí es donde se explotan todos los conocimientos de un jugador. Donde unos valen y otros no. Donde unos toman decisiones rentables y otros no. Pura psicología y dominio de estrategias.

¿La suerte existe? Sin duda, sí. Pero nuestro rival no puede saber si en esa mano que os enfrenta tú has tenido suerte y has ligado la mejor jugada o no. Por otra parte, tú puedes intentar engañarlo y él puede engañarte a ti haciéndote pensar que le estás engañando. Con lo que se consigue, pues, una auténtica batalla mental donde lo que menos importa, precisamente, son las cartas.

Tus victorias fueron producto de las derrotas de otros

Eso es lo que nos sube la adrenalina a los jugadores de Póker: ganar batallas mentales y además, como premio, dinero.

Pero aun así, como muchas cosas en la vida, esto es un arma de doble filo. Cuando ganas todo es perfecto, te alegras, subes tus pulsaciones, te emocionas, abrazas a tus amigos, mujer, marido y animales de compañía. ¡Eres la leche! Pero pasas por alto algo muy obvio. Tus victorias fueron producto de las derrotas de otros. Para que tú ganes, otro tiene que perder. Es imposible que ocurra de otra manera. ¿Y cuándo pierdes, qué? Pues es el momento de volver a sacar todo tu arsenal mental. La confianza, la templanza, la paciencia de la que antes hablaba ahora tiene que ser más que patente.

Sólo seremos ganadores si somos capaces de convertir nuestras pérdidas en experiencias. Si cometemos los mismos errores en las mismas situaciones jamás saldremos de esa espiral negativa. Y afrontar mentalmente una mala racha es muchísimo más difícil que aprenderte de memoria todos los decimales del número Pi. Y eso, créanme, es muy chungo.

Por todos esos aspectos que van más allá de las cartas, que entran en el ámbito de las emociones, de los pensamientos e incluso a veces hasta del alma (donde reside la ilusión que jamás hay que perder), el poker no es un jueguecito de cartas que se ha puesto de moda y que pasará como una bocanada de aire fresco en tiempos de crisis. Es un estilo de vida.

Se puede vivir del poker, y si no todo el mundo lo consigue es que no será tan fácil.
Recuerden: la televisión es el show bussiness. El dinero fácil no existe. Así que si alguien cree que no va a sudar para ganar dinero jugando a esto que se vaya olvidando de probarlo. No obstante pueden estar satisfechos después de leer todo esto. Han ganado un consejo, y encima GRATIS.

*Daniel Sarri ‘Danitu’ es miembro de la comunidad POKERTOTAL.

 

Fuente: http://www.marca.com/2011/02/18/mas_deportes/poker/1298030269.html

 

El Negro Miño

Hincha millonario. Caza tells. Me encantan los badbeats.