Estrategia: El tamaño de los stacks y la modalidad del juego

stack

En el caso de los stacks, como en muchos otros órdenes de la vida, el “tamaño importa”, y mucho.

La magnitud de las pilas -las propias y las ajenas- asume un papel crucial en la mayoría de las decisiones del juego.

Es uno de los factores que determinan nuestro stack pot ratio (SPR), las pot odds implícitas, el margen de compromiso con el pozo, la fold equity, etc. etc. y tiene gravitación decisiva en toda la planificación estratégica.

Para muchos, es el factor más relevante, aún más que el de la posición y, por supuesto, más que el del valor de las cartas, en tanto manos iguales las jugaremos diferente, o las foldearemos, según la influencia que aquél ejerza.

La importancia de su tamaño se relaciona, principalmente, con las ventajas o desventajas de los diseños estratégicos y por las mayores o menores contingencias que pueden asumirse.

No jugaremos igual con pilas de 20 ciegas que con 100BB delante nuestro. La selección de manos iniciales cambiara y las acciones pre y postflop también, aún con las mismas manos o desde posiciones similares. Y no se trata de una cuestión de estilo (más tight) sino de tácticas.

Jugar con pocas fichas es más sencillo y aconsejable para los principiantes, aunque no pocos experimentados lo prefieren.

También varía el compromiso. Grandes riesgos es proporcional a posibles ganancias mayores y viceversa. En el Poker, todo es un juego de pesos y de contrapesos.

Y, lo más interesante a este respecto es la profusión de opiniones existentes y lo divergente de muchas de ellas.

Pero, como decía “Jack, el destripador”, vayamos por partes. Veamos primero las pautas básicas.

La primer y principal especificación que debe hacerse se refiere al parámetro de medida, su importancia y a las consecuencias que producen en las diferentes modalidades de juego, dado que tienen pocos puntos de vinculación.

En los cash games, el tamaño del stack con el que jugamos es opcional y, por ende, responde a una decisión estratégica “voluntaria”. Cada uno prefiere una magnitud determinada y puede sentirse más cómodo o considerar que es mejor o peor la táctica de juego que se adapta a cada medida.

En los torneos, por el contrario, el stack inicial es igual para todos y las fluctuaciones dependerán del desarrollo de la competencia. Por ende, el tamaño de la pila que tenemos en cada momento es lo que nos inducirá a jugar acomodándonos a esa circunstancia. Se trata de una adaptación táctica “obligada”.

En términos más sintéticos: en las mesas “vivas” elegimos la estrategia que nos gusta jugar y esto fija el monto del stack con el cual lo hacemos; en cambio, en los torneos, la cantidad de fichas que poseemos en cada momento es lo que define las acciones a elegir.

Esto marca una primer diferencia sustancial -de motivación y de objetivos- cuyos efectos son determinantes para analizar la cuestión.

No es lo mismo practicar una determinada técnica por elección que hacerlo por obligación. En un caso estaremos cómodos y en el otro, seguramente, no.

También son distintos los fines y las posibilidades que tenemos en un cash game que los de un torneo y, por ende, también lo son las consecuencias derivadas de la cantidad de fichas que hay sobre la mesa.

Para ganar, en el primero alcanza con llevarnos más fichas que con las que entramos y, si quisiéramos podemos recomponer la pila en cualquier momento para no tener que cambiar líneas de juego. En los torneos, obviamente, esto es imposible.

El fin último del juego es “llevarnos” las fichas ajenas, pero el tamaño del stack modifica “el objetivo inmediato”; es decir, el “cómo” lo logramos. Y quien no adecue el “cómo” a ese parámetro está condenado al fracaso.

En suma, habitualmente los stacks se distinguen en short, medium, full o deep pero, eso, por si solo, no nos “dice nada”. ¿Por qué? Porque los parámetros de medida, los objetivos y los condicionamientos de cada modalidad de juego son distintos y, por ende, no tienen el mismo alcance ni el mismo significado para una y para otra.

Por eso, cuando se alude al tamaño de los stacks debe aclararse si se trata de mesas vivas o de torneos. Cualquier referencia vaga no expresa nada concreto y, por el contario, confunde.

Para saber si lo tenemos grande, mediano o pequeño, así como cuando cotejamos cualquier otro elemento, primero hay que medirlo con un patrón de referencia estable. No podemos comparar centímetros con pulgadas ni litros con galones.

En el poker, el tamaño de los stacks y el de las apuestas se expresa en relación al valor de las ciegas grandes.Por ende, si tenemos $500 en un nivel de ciegas de $2,50/$5.-, el stack es de 100BB.

Ahora bien, una cosa es cómo se mide y otra cómo se gradúa.Sabemos que 500BB es más que 100BB, pero ¿eso es mucho o es poco?

Para establecerlo, también debemos referirlo a algún parámetro genérico y, en este caso, hay más de una opción. Puede estar en relación a varios aspectos, los que también se diferencian según la modalidad de juego.

El tamaño de los stacks en los cash games

En prácticamente toda la literatura del poker, se acepta que la magnitud del stack lo determina la cantidad de apuestas que podemos hacer en una sola ronda de juego hasta consumirlo.

Considerando una progresión estándar de apuestas que comienza, normalmente, con una subida preflop de alrededor de 3BB (aunque en la actualidad hay mayor propensión a que oscile en 2,5BB) y continúa con propuestas de entre 2/3 a 1 vez el valor del pozo, hay cierta coincidencia en categorizarlos según se puede ver a continuación:

Clasificación de los stacks en función de las apuestas
necesarias para llegar a un all in en una ronda


Tamaño Cantidad de BB Número de apuestas postflop del tamaño
del pozo que se requieren para ir all in

Pequeño (small) 40 o menos hasta 2
Mediano (medium) de 41 a 100 3
Grande (big) de 101 a 150 4
Muy Grande (deep) más de 150 más de 4

Si no hubo una resubida adicional, con un small stack y contra un solo oponente, llegaremos al all in en el turno antes.

Con uno medium, y en las mismas circunstancias, será en el river, y con uno grande no se llega, salvo reraises o compitiendo contra más de un rival.

Por otra parte, tengamos presente que 100BB, que según esta visión es un stack mediano, es el límite de compra habitual máximo para entrar en una mesa de cash (salvo las de apuestas muy altas, que en algunos ámbitos no lo tienen).

Nuestra óptica es diferente y, con la modestia que nos caracteriza, podemos afirmar categóricamente que es la correcta.

Bromas aparte, pensamos que el parámetro distintivo del tamaño de un stack es el tipo de estrategia de juego que se adapta a cada uno.

En otros términos, la forma de jugar cada monto de fichas es sustancialmente diferente según varía la influencia que ejercen los diferentes factores del juego en función de esa cantidad.

Como muy probablemente el lector sabe, hay estrategias específicas para jugar con shorts, mediums o con big stacks que son disímiles y en varios aspectos contrapuestas.

Como no se juega de la misma forma con pocas o que con muchas fichas, tendremos una pila pequeña cuando la estrategia de juego sea la apropiada para esa cantidad, y así respectivamente.

Nos parece que el número de apuestas no es el parámetro de comparación sino una consecuencia que deriva de cada tamaño.

Para nosotros, lo determinante de un stack es la estrategia de juego a la que nos obliga su magnitud. Si debemos cambiarla es porque estamos en otro rango.

Por ello, esta clasificación nos parece más apropiada:

Tamaño de los stack para cash games
según la estrategia de juego adecuada

Tamaño Cantidad de BB Número de apuestas postflop del tamaño
del pozo que se requieren para ir all in

Small (pequeño) hasta 40 hasta 2
Medium (mediano) ” 60 3
Full (completo) alrededor de 100 3 – 4
Depp (profundo) ” de 150 más de 4

El tamaño de los stacks en los torneos

La gradación en los torneos es más compleja y depende de otros factores, como la media general (Q), el número M (ratio desarrollado por Paul Magriel que muestra la cantidad de rondas que podemos subsistir sin jugar, poniendo sólo las apuestas obligadas), el promedio de fichas de nuestra mesa, la comparación con el del resto de los jugadores cuando estamos por entrar en cobros o en la burbuja, etc.

Como se puede ver, sobran los criterios.

Fuente: www.pensarpoker.com