Esfandiari gana $18.3 millones

$18,346,673.

Es un número monumental, del tipo que sólo Manny Pacquiao, Floyd Mayweather y uno o dos atletas más obtendrán en un solo cheque durante todas sus carreras. Ahora, pueden sumar a Antonio Esfandiari a esa limitada lista.

Antonio Esfandiari

WSOP.com
Luego del triunfo, Antonio Esfandiari miró la pila de billetes y preguntó, “¿Es realmente mía?”.

Esfandiari fue uno de los 48 jugadores de poker, entre profesionales y amateurs, que pagaron la inscripción de $1 millón de dólares para participar del The Big One for One Drop, la creación de Guy Laliberte que concluyó el martes en la Serie Mundial de Poker. El 11, 111 por ciento del total de la inscripción fue a parar a la organización de caridad de Laliberte, “One Drop”, lo que convirtió a este evento en una aventura altruista, aunque eso quedó en el fondo de la mente una vez que las cartas empezaron a repartirse el domingo.

Durante tres días, Esfandiari brilló. Corrió de mesa en mesa, bromeando con sus amigos y pareciendo totalmente como en casa en el torneo más caro de la historia del poker. Parecía que ya sabía lo que le esperaba.

“Si, lo pensé”, dijo Esfandiari con el dulce sabor de la victoria en su boca. “Lo creía, lo declaré y quería ganar aún más después del tercer lugar que obtuve (la semana pasada en otro evento de la WSOP). Estaba decidido a regresar y ganar”.

Esfandiari entró al último día de juego con una pequeña ventaja en fichas sobre el inglés Sam Trickett, con quien intercambió el liderato durante buena parte de la mesa final. El empresario malayo Richard Yong fue eliminado durante las primeras horas de la definición. Luego del parate para cenar, el campeón mundial de 1978 y CEO de City Center, Bobby Baldwin, cayó en séptimo lugar y el buen amigo de Esfandiari, Brian Rast, fue detenido por Trickett en el sexto puesto con un cooler masivo.

Cuando Esfandiari eliminó al creador del evento, Guy Laliberte, con A-K sobre Q-Q, de repente quedó con una enorme ventaja en fichas. Phil Hellmuth no pudo extender su cuenta de brazaletes a 13 saliendo eliminado en cuarto lugar y, David Einhorn, un inversor que donó su premio a una organización enfocada en la educación, City Year, terminó tercero.

 

 

En un duelo que muchos esperaban ver a medida que la mesa final se fue desarrollando, Esfandiari y Trickett quedaron mano a mano para definir quién se llevaría los $18.3 millones. Esfandiari puso a Trickett all-in en un flop de Jd-5d-5p, sosteniendo 7d-5p para un trío. Trickett mostró Qd-6d para proyecto a color.

“Mi corazón no latió tan fuerte en realidad”, dijo Esfandiari, sorprendido. “Simplemente atravesé el proceso y pensé, ‘Aquí estamos. Este es el momento. Si esquivas el color, ganas el torneo más grande de la historia del mundo. Por favor Jesús, ¡Una vez!’. Creo que gasté mis ‘una vez’ en este toneo. Pero estuvo bien”.

Esfandiari obtuvo su ‘una vez’. El diamante nunca apareció. El turn fue un 3 de corazones y el river un 2 de corazones, y Esfandiari se consagró campeón. Inmediatamente fue aplastado por una parva de amigos y familiares que se metieron en el escenario.

Además del dinero, Esfandiari ganó una edición especial del brazalete de platino que le entregó a su padre. Este fue el segundo título de Esfandiar en la WSOP. Con el premio de $18.346.673 por el primer lugar, sus ganancias totales acumuladas en torneos llegaron a $23.245.828, la mayor cantidad que un jugador haya ganado en la historia. El premio consuelo de $10.112.001 dólares que Trickett obtuvo por el segundo lugar, llevaron su total de ganancias a $16.471.097, ubicándose cuarto en la lista de los más ganadores sólo detrás de Esfandiari, Erik Seidel y Phil Ivey. El premio de Trickett fue además el tercero más grande en la historia de la WSOP detrás del de Esfandiari y del campeón de la WSOP 2006, Jamie Gold. Que los listados históricos se hayan visto así de afectados indica el verdadero espectro de este evento.

“Creo que lo tuvo todo”, dijo Mitch Garber, CEO de Caesars interactive Entertainment, el socio de Laliberte en el torneo. “Tuvo drama, caridad, gran poker, todas las manos importantes que se pueden ver. Tuvimos una gran mesa final, una tremenda actuación de profesionales y empresarios por igual. Ofrecimos un show fantástico y recaudamos $5.3 millones para caridad por eso, para mí, es un éxito total”.

“Para One Drop fue fantástico”, dijo Laliberte. “¿Qué podría esperar más que esto? Antonio es un merecido campeón. Estuvo grandioso. Cuando estás de racha, estás de racha. Como dije al principio del torneo, yo ya me sentía ganador”.

Para Esfandiari, la victoria representa madurez. Habiéndose convertido en una celebridad del poker todavía muy joven, su predisposición a las fiestas lo desviaron un poco del juego. “Hice un trabajo para poner las cosas más en perspectiva”, dijo. “Lo que es importante, lo que no lo es. Salir de fiesta todas las noches realmente no me hacía feliz. No me malinterpreten, me encanta salir, pero es como que maduré un poco. Ya tengo 33. Decidí vivir una mejor vida. Esta Serie Mundial decidí concentrarme, levantarme cada día, ir al gimnasio y ganar un brazalete. Es 100 por ciento la razón por la que gané”.

Muchos de los competidores de Esfandiari notaron el cambio.

“Por la forma en que se manejó al comienzo de su carrera, no lo respetaba”, dijo Hellmuth tras ser eliminado. “Eliminaba a Phil Ivey y le gritaba ‘Allá está la salida’ y cosas así. La juventud, ya saben. Pero ha atravesado un largo camino y se ha convertido en realidad en un gran muchacho. Ha trabajado duro en sí mismo y se ha convertido en un gran muchacho”.

¿Y qué hay del torneo del millón? Con el fenomenal éxito que tuvo y el interés que despertó, Garber no tiene miedo de asegurar que no será el último.

“Lo verán otra vez”, aseguró. “Esto no se trata de prender y apagar. Creo que hemos establecido que podemos armar los torneos más grandes del mundo, los eventos con entradas más caras, y que podemos agregarle el condimento de la caridad en esos eventos. Lo haremos otra vez. Es una cuestión de en qué formato, cuándo y dónde. Creo que Guy y yo necesitamos algo de tiempo para pensar en ello y tomaremos una decisión muy pronto”.

Esfandiari, con $18.3 millones de razones para celebrar, compartió un trago de Jameson con amigos en el escenario principal de la WSOP. Incluso aunque madurez, debes celebrar los momentos más grandiosos de tu vida.

Debajo están los resultados completos del evento:

Evento 55: The Big One For One Drop
Inscripción: $1.000.000
Jugadores: 48
Pozo Acumulado: $42.666.672
Participantes Premiados: 9

1. Antonio Esfandiari ($18,346,673)
2. Sam Trickett ($10,112,001)
3. David Einhorn ($4,352,000)
4. Phil Hellmuth ($2,645,333)
5. Guy Laliberté ($1,834,666)
6. Brian Rast ($1,621,333)
7. Bobby Baldwin ($1,408,000)
8. Richard Yong ($1,237,333)
9. Mike Sexton ($1,109,333)

 

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El Negro Miño

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