Muchos, pero dispersos

por Nahuel Ponce

El poker argentino está llegando a un punto de quiebre en materia de organización.

Sin un ente que maneje la realización de los torneos, ni un calendario coordinado por los casinos, este fin de semana hubo tres eventos grandes casi en paralelo en Argentina: el Gold Leo, organizado por Casino Melincué; la Winter Cup, celebrada en City Center Rosario; y el Cordoba Poker Tour, en Villa Carlos Paz, donde ESPNdeportes.com estuvo presente.

Casino Carlos Paz

ESPNdeportes.com
En Córdoba hubo 96 jugadores solamente

Los dos primeros torneos, a 180 kilómetros de distancia, fueron básicamente idénticos, con inscripción de AR$1500 y modalidad freezeout. El torneo cordobés se jugó con un esquema de AR$1000+1000+1000, apelando a aumentar el pozo con las recompras.

El Gold Leo, disputado entre viernes y sábado, convocó a 79 personas. El CPT registró a 96 participantes el fin de semana, mientras que la Winter Cup rosarina también tuvo lugar entre sábado y domingo y atrajo a 241 jugadores, casi 100 menos que el torneo anterior.

Parado en el mismo salón del Casino de Villa Carlos Paz, donde hace sólo dos años me encontré con 450 jugadores, fue inevitable preguntarme, ¿No sería mejor ordenar las fechas y poder volver a aquellos torneos multitudinarios de pozos enormes? ¿Valen más 416 jugadores dispersos que unidos? ¿Acaso el aumento de torneos no estuvo a la par del aumento de jugadores?

Lo cierto es que cada vez hay más torneos y más competencia entre los casinos y eso lleva a que cada vez haya menos eventos grandes. En cualquier día de la semana pueden encontrarse torneos de distintos precios y modalidades y ya no se espera a tal o cual evento, sino que se juega el torneo a mano.

Los únicos que todavía pueden despertar masas importantes son los Casinos de Rosario y Buenos Aires, empujados por su ubicación privilegiada, su previsibilidad y excelente servicio. Pero necesitan auto imponerse un freno: si siguen saturando a los jugadores con torneos, los eventos grandes se reducirán aun más.

Sedes como Córdoba, Santa Fé o Corrientes tienen una encrucijada muy difícil por delante. Y quizás el problema sea que estos casinos no han podido adaptarse a los cambios todavía.

Aquellos que supieron ser líderes y hoy se ven relegados por la fuerza de los casinos dominantes se rompen la cabeza tratando de ver cómo atraer jugadores organizando torneos de características similares a los grandes. Claro, nadie quiere perderse a los peces gordos. Pero siguen fallando y se van metiendo en un pozo cada vez más profundo.

Curiosamente, cada vez que dichos casinos organizan torneos pequeños, para jugadores iniciales, los cupos están completos. ¿Será que estos casinos tendrán que remitirse a ser formadores de talento? ¿Será que los jugadores más veteranos han evolucionado y ahora sólo viajan a torneos que además de buen nivel y grandes premios, les ofrecen comodidad y entretenimiento? ¿Será que acaso los casinos se conforman con hacer torneos caros y pequeños?

Es difícil saber qué destino tomará el poker en argentino. Por el lado de los casinos, dados los intereses que hay en juego, será casi imposible que no obliguen a los jugadores a elegir y dispersarse; difícil que se pongan de acuerdo y armen un calendario. Aunque eso sería mirar el vaso medio vacío.

Asoman por ahí intentos por agrupar a los jugadores en federaciones. ¿Quién sabe? Quizás sean los mismos participantes quienes terminen obligando a los casinos a ordenarse.

Por mi parte prefiero ver el vaso medio lleno y festejar que, a pesar de los casinos, 416 jugadores participaron de tres grandes eventos de poker en Argentina. Aunque no estén todos juntos en un mismo salón.

Fuente: http://espndeportes.espn.go.com/blogs/index?entryID=1349298&name=nahuel_ponce&cc=7586

 

El Negro Miño

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