Carlos Mortensen, Entrevista



Luego de la biografía de este exitoso jugador español, les entregamos una entrevista realizada en España hace un tiempo peor que nos refleja tal cual es y como piensa.

Juan Carlos recuerda bien el día en que empezó a jugar al póquer. “Fue el 15 de abril de 1997, en Madrid. Yo solía jugar al ajedrez y al billar, pero un día vi que jugaban al póquer en la modalidad Texas hold’em. Estaba esperando a mi mujer y decidí probarlo. Me jugué 10.000 pesetas y perdí todo”.

– ¿Cómo te iniciaste en el póquer?

Hace muchos años, en Madrid, cuando trabajaba de camarero. Un día, en un club al que iba a jugar al ajedrez todas las tardes, de 6 a 8, mientras esperaba que mi mujer Cecilia saliera de trabajar, vi que se estaba jugando una partida de póquer Texas Hold’hem. Decidí probar. Aposté 10.000 pesetas y las perdí. Esa noche no pude dormir. Toda la noche pensando, dándole vueltas a qué había hecho mal. Al día siguiente volví a apostar 10.000 pesetas y ese día no sólo no las perdí, sino que recuperé lo que había perdido el día anterior.

– ¿Se puede vivir del póquer en España?

Claro que sí. Sobre todo esa nueva generación de jóvenes que juegan en Internet. Se puede vivir del póquer, jugando legalmente, por supuesto. Ahora se puede jugar en los casinos de Madrid, de Barcelona… (que son los que yo conozco). Antes no había sitios donde jugar así, tenías que ir las partidas que se organizaban en chalets, pero ahora se puede hacer legalmente.

Se puede jugar y se puede ganar para vivir, yo en el Casino de Madrid he llegado a ganar 24.000 euros en una partida que ha durado una hora. Mi objetivo, que estoy cumpliendo, es ganar 1 millón de euros al año. Además, si eres un jugador profesional y te sitúas entre los mejores, tienes opciones de otras cosas. A mí me han ofrecido cosas para televisión, que no he aceptado, y también patrocinios, algo muy habitual. Yo acepté ser la imagen de Casino Club, porque confío en ellos, en su casino en Internet.

Y si vivo en Las Vegas es porque está bien comunicada con los lugares en los que juego principalmente. Le llamo la central, porque en 1 hora de vuelo puedo llegar a los casinos en los que se disputan los torneos en los que suelo participar. Algunos pueden estar a 4 horas… pero si estuviese en España, tardaría 15, 18 horas de vuelo.

Aquí se puede jugar, pero aún no se mueve en niveles tan altos como en Estados Unidos, aunque se llegará a eso.

– ¿Hay cultura de póquer en España?

Sí. Hay una cultura antigua, la tradicional, esa que empezó en los chalets…, pero está empezando una nueva cultura, la de Internet. Muchos jóvenes están aprendiendo a jugar ahí y, además, ganan un montón de dinero. Chavales de 19 ó 20 años pueden llegar a ganar 1 ó 2 millones de pesetas al mes.

Pero aún estamos empezando, el gran boom está por llegar.

– ¿Cuál ha sido la partida más emocionante que has jugado? ¿Qué paso?

Fue en 2001, cuando llegué a la mesa final del WSP (World Series Poker), y gané. Gané 1,5 millones de dólares, entonces era una barbaridad (aunque ahora el premio ha aumentado) y yo había logrado ganar ese torneo, esa cantidad de dinero.

– ¿Qué hay que hacer para seguir tus pasos profesionales?

Simplemente tener ganas de hacerlo, estar dispuesto a poner todo en ello. No importa si un día, o varios días, nos va mal. Pero es como todo en la vida. El fracaso no existe hasta que la persona se da por vencida. Aunque no te vaya bien, si sigues intentándolo, no serás un fracasado. El fracasado es el que tira la toalla. Pero no sólo en el póquer, yo creo que es así en todo en la vida. Si no jugase al póquer, yo estaría luchando en otras cosas, como lo hice antes de jugar, cuando tenía tres trabajos…

– ¿Qué consejos les darías a los jugadores que se están iniciando en el póquer?

Que van a tener días buenos y malos, pero que recuerden que estamos en un sistema de azar, que no se den por vencidos. Hay maneras de aprender, métodos de enseñanza. Una vez que sepas eso, es todo lo que necesitas. No es tan importante el dinero, sino lo que has aprendido, lo que tienes en la cabeza. Eso no lo puedes perder, todo lo contrario, va a ir aumentando. No derrumbarse con una mala racha, lo más importante es lo que uno aprende, más que el dinero en el bolsillo. Esto es una profesión, como cualquier otra.

Y tener en cuenta que cuando te entra el miedo a perder, es cuando más puedes perder, porque no tomas las decisiones correctas.

– ¿Está mal visto el hecho de vivir del “juego”? Te ha creado algún problema?

Vivir del juego no es nada malo, está bien. Lo único que supone es que hay que usar la cabeza, tu cerebro, para conseguir tu objetivo. No haces nada malo, te enfrentas a otra persona, con unas reglas iguales para ambos.

Es verdad que en España, antes… nunca me lo han dicho, pero pensaban que era un ludópata. Aunque no se atreviesen a llamármelo directamente, cuando decía a qué me dedicaba pensaban que era un enfermo, hasta que se dan cuenta de que es tu profesión, a base de resultados, día tras día, que no te arruinas, que no pierdes fortunas, sino que al revés, te va cada vez mejor en la vida. ¿Cómo puede ser malo algo que te ayuda a entender la vida de otra forma?. Yo he viajado mucho, conocido a mucha gente, gracias a esta profesión, y eso me ha hecho aprender mucho, a entender muchas cosas en la vida, a ser quién soy…

– ¿Haces algún tipo de preparación física y/o psicológica?

Sí, intento mantenerme en forma. Es lo de “mens sana in corpore sano”que es algo necesario para cualquier cosa en la vida. Me gusta hacer deporte, ahora hago Quat, me voy a la montaña y hago saltos… me gustan los deportes de riesgo…

No me paso comiendo, pero no sigo una dieta estricta, tengo una buena alimentación, pero porque eso es una buena forma de vida.

Y dejé de fumar hace 3 ó 4 años, de eso sí que fue responsable el póquer, porque en Estados Unidos no puedes fumar en un casino, en una partida. Lo dejé totalmente, ahora no fumo nada.

– ¿Dónde está la clave de un buen farol?

En saber si el otro va a tirar la mano, detectar algún movimiento. Ten en cuenta que somos humanos, tenemos conductas predeterminadas. Si analizas los movimientos de la gente, puedes descubrir lo que piensan. Algunos cuando tienen una jugada importante, ni respiran y si lo ves, puedes ir de farol.

No se puede hacer un farol a lo loco, eso es hacer el primo. Tienes que intentar que te salga bien, un farol mal echado no vale nada.

– ¿Y lo de tener “cara de póquer”, es importante para el juego o es un tópico cualquiera?

Va de acuerdo con la personalidad. Mi objetivo sería ser tan natural que pudiera tener una conversación en la mesa sin hablar, sólo con acciones. No pestañear, no mostrar nada…. la cara que todos buscan. Una verdadera cara de actor sería fenomenal, interpretar un papel en cada jugador, y eso va a llegar en el futuro. Por eso cada vez hay más actores, y habrá más, que juegan al póquer y ganan partidas, torneos… como Ben Affleck, Leo Di Caprio, Tobby Maguire, Jennifer Tilly, ….

Ten en cuenta que, aunque lo disimulemos, uno tiene emociones, el corazón palpita mientras estás jugando, pero Jennifer Tilly, por ejemplo, está en el cero absoluto, sin emociones, eso es cara de póquer.

Aunque no sepan jugar tan bien, pueden ganar, porque no todo es matemáticas, hay muchos tipos de profesionales porque éste es un mundo de 360 grados y cada uno tiene que buscar su habilidad. Actuar, disimular, hacer cálculos matemáticos, arriesgar…

– ¿Cuál es tu habilidad?

Cuando estoy muy concentrado, de todo un poco, pero es verdad que me dicen que a veces asusto a los rivales. Algunos me han dicho que les intimido.

– ¿Por qué lo de “El Matador”?

Pues por eso de que me arriesgo, que intimido, que voy a acabar con mi rival. Pero ahora casi prefiero que no se use ese apelativo, porque en Estados Unidos hicieron una serie de Televisión -Tilt- centrada en el mundo del juego, y me pidieron dar a uno de los personajes mi nombre de El Matador, pero al final resultó que el personaje representaba la cara mala del póquer, esa que no me gusta y que, afortunadamente va desapareciendo. Por eso prefiero que no se me identifique, aunque el verdadero Matador sea yo, no quiero que haya confusiones.

– ¿Te gustan otros juegos de cartas?

Si, casi todos, todo lo que implique números. A veces juego al gin rumny… también por dinero. Y hago muchos solitarios con el ordenador, el spider sobre todo, en mis ratos libres.

– ¿Te has preocupado alguna vez por el hecho de que el juego se pudiera convertir en una dependencia cercana a la ludopatía?

En mi caso, esto está totalmente descartado. Puedo pasarme meses in tocar una carta. Si juego es porque es mi trabajo, gano dinero y me gusta hacerlo bien. Pero no me gusta jugar por el hecho de jugar, no juego a la ruleta, ni a las máquinas, ni siquiera compro lotería –porque la lotería y el bingo también crean dependencia-, yo no juego a nada que dependa sólo del azar. Si considero que estoy en desventaja, no me gusta apostar.

– ¿Qué diferencias hay entre el póquer cerrado que habitualmente se juega entre amigos y el Texas Hold’hem?

La única diferencia importante es que, aunque el póquer es un juego de 5 cartas, en uno tú tienes las cinco, pero no las ves, en el Texas, están sobre la mesa, tú sólo tienes dos y tienes que combinar con las de la mesa (que son las mismas que usan los demás). Es el Cadillac de todos los póquer.

Fuente: http://www.sitiosespana.com

Pato Siksnys

Periodista. Racinguista. Papá ante todo. Apasionado por el póker.