Estrategias de Poker: Atacando al más débil

Si alguien describe tu juego como “débil”, puedes decir que estás en algunos problemas. En realidad es justo en los jugadores débiles, en los que deberías concentrarte cuando estás jugando. Antes que golpearte contra los duros y agresivos, deberías arriesgar menos, ganarás más a largo plazo contra los débiles y pasivos.

Para poder atacar a los rivales débiles, lo primero que tienes que hacer es identificarlos. Por lo general suele haber pistas que puedes mirar, que aunque no son totalmente precisas, son mejores que no analizar nada.

1-¿Suben antes del flop, o entran pagando el mínimo? Si prefieren entrar con el mínimo de forma regular, puede tratarse de un jugador débil.

2-¿Prefieren apostar, o pasar y ver? Los jugadores agresivos prefieren apostar, mientras que los débiles prefieren pasar, o ver las apuestas ajenas.

Una vez que hayas identificado a los rivales débiles, es el momento de establecer una estrategia en su contra. Un rival débil es, sin duda alguna, el rival más fácil de enfrentar. En realidad, a veces sus cartas ni siquiera importan ya que suelen ser muy previsibles.

La clave es atacarlos repetidamente hasta que “espabilen”. Si continúan dando, tú debes continuar tomando…

Cuando tienes la posición contra un jugador débil, es más fácil, y lo que tienes que buscar es oportunidades para quedarte mano a mano con él.

¿Cómo hacer esto? Cuando él entra a un bote, debes intentar aislarlo con una apuesta que deje a todos los demás fuera de la jugada. Si el jugador es muy débil, ni siquiera importa si tus cartas son un 3-9, no estarás jugando contra sus cartas, sino contra él.

Entonces si puedes quedarte contra un jugador débil en una situación de mano a mano, con posición, por sus acciones vas a saber con claridad dónde estás parado. Si él apuesta en el flop, puedes estar seguro de que tiene una buena mano. Si en ese momento tú no tienes una buena mano, estás a tiempo de retirarse sabiendo que has hecho lo correcto.

Si, por el contrario, él pasa, ha llegado el momento de apostar, sin importar las cartas que tengas.

La única oportunidad en la que puedes pasar, se da si tienes la mejor mano posible (Nuts) y quieres darle cartas gratis con la esperanza de ganarle más dinero. En los demás casos, debes apostar e intentar ganar el bote en ese mismo momento.

Otra vez, si te hace pasar/subir, es el momento de retirarte de la mano. Salvo, por supuesto, que tengas una gran mano con la que luchar.

La única decisión con cierta complicación se da cuando él jugador débil ve tu apuesta, (Cosa que hacen con frecuencia) y debes decidir si tiene un proyecto o una mano ya hecha y ha pasado porque ese es su estilo habitual.

Dado que son débiles, no ofrecen mucha información a través de su estilo. Tanto pueden pasar con un par alto, como con un proyecto de color.

Como regla general, deberías proceder con cuidado si un jugador débil ve tu apuesta en el flop: Si tienes una buena mano debes apostar, pero si estás faroleando, me inclinaría hacia pasar en el turn.

Existe un dicho en el poker: “Si faroleas a un mal jugador, entonces tú te conviertes en uno”.

Juega con agresividad contra los rivales débiles, pero no permitas que te involucren en una carrera tras un proyecto que, la mayoría de las veces, no va a salir.

Fuente: http://www.holdemguide.net

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