María Maceiras: ‘No hay machismo en el mundo del póquer’

 

María Maceiras, jugadora de póquer, más conocida como 'May'

María Maceiras, jugadora de póquer, más conocida como ‘May’

  • ‘Si un hombre enseña a una mujer a jugar es cuestión de tiempo que ella gane’

Las cartas estaban ‘marcadas’ para María Maceiras. Su primer recuerdo del póquer es bastante precoz. Contaba seis o siete años cuando su padre le enseñó los primeros pasos del juego de cartas después de ver en familia ‘El golpe’. “No entendí mucho la película pero me encantó Paul Newman”, recuerda. Aunque ya era una hábil jugadora antes casi de empezar a salir con sus amigos, la verdadera pasión empezó en su etapa universitaria. “Un buen día mi novio me habló del Texas Holdem por Internet y… hasta hoy”. Desde aquellas partidas ‘on line’ hasta su reconocimiento como una de las mejores en la escena española del póquer han pasado varios años y muchos torneos .

Reconoce que la Red es la mejor escuela para iniciarse y engancharse a este juego de “estrategia, psicología y autodisciplina” pero a ‘May’ le encanta el cara a cara y su verdadera carrera en el póquer empezó tras su primer campeonato en vivo. A los pocos meses de empezar en esto se clasificó para su primer torneo “de verdad”. “Iba sola y muerta de miedo, pensaba encontrarme con un mundo sórdido, con mafiosos…y para nada, fue una experiencia genial”, subraya emocionada para recordar después que ese viaje lo cambió todo. “Volví enamorada de esto, con ganas de más”.

Desde entonces no ha parado. Fue la primera mujer en ganar el Campeonato de España y también la primera en llevárselo dos veces. Pese a su brillante ‘vitrina’ de títulos, a ‘May’ no le gusta eso de colgarse el cartelito de “jugadora de póquer profesional”. “Es lo que hago y ahora vivo de esto pero mi trabajo es más que jugar, hay mucha preparación detrás; no es un juego de azar, es mucho más”, explica.

La gallega vino al torneo The One de Everest Poker como una de las favoritas y aunque no llegó todo lo lejos que hubiera querido, su paso por Montecarlo no ha decepcionado. Anotó un 15º puesto de entre los más de 200 jugadores que lograron el pase al torneo y se llevó a casa 14.000 euros, quedándose a las puertas de la mesa final. Fue la última representante española en quedarse sin fichas y también la última mujer -de la escasa decena que participó- en abandonar la mesa.

A pesar de los mitos y leyendas urbanas que envuelven al póquer, ‘May’ defiende que “no hay machismo en este mundo, al menos no en apariencia”. “Nunca he tenido el mínimo problema por ser mujer”, argumenta. En el creciente negocio de las salas de póquer ‘on line’ las mujeres no son ni mucho menos una minoría y representan más del 30% de los jugadores. Pero fuera del mundo virtual, en los torneos, la cuota femenina desciende considerablemente. ‘May’ reconoce que a muchas chicas “les cuesta más jugar en vivo, quizá les imponga mucho”. Pero advierte que “cuando un hombre enseña a una mujer a jugar al póquer, es sólo cuestión de tiempo que ella le gane”.

Tras más de dos días de ases, reyes, reinas, corazones y ‘all in’ en el Principado de Mónaco, las fichas del alemán Julian Kabitze le valieron el ansiado premio de 300.000 euros. Otros ocho jugadores de Francia, Reino Unido o Australia se repartieron el resto del bote total, que ascendía a un millón de euros.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2011/04/27/masdeporte/1303857965.html